12 jul 2011

Encerrado a-gusto


Guarda tu mente y se feliz, vive sin pensar y progresarás, sigue a las masas y "prosperidad" será tu lema, la rutina es tu ley.

"Aquél que esté libre de alienación, que tire la primera piedra" leí, y tal vez tenga razón, pero muy dudosa. Pues, ¿dónde queda la libertad de elegir?, se es alienado en un mundo lineal, en una sociedad en donde un ritmo o un evento es capaz de sosegar cualquier pueblo, callarlo y someterlo, ¿y sin darse cuenta?.

Fuera de esa sociedad, en donde la aliencación es palabra y ley, existe el "individuo", que ya no es creador de sociedad o modelo, sino todo lo contrario, la sociedad crea al individuo. ¿Dónde quedó el ser que era lo suficientemente capaz de decidir que es lo mejor para su ser?, pues existe, aún, pero no en el sentido original de la palabra; existe como un eslabón de la economía local, con igual libertad que el de un ave en pleno vuelo, pero..., regla número uno: ¡Tienes prohibido volar!. Pues bien, un ave que no vuela, tampoco esque deje de ser ave, pues los pinguinos, gallinas y gallos se sentirián ofendidos (con toda razón, pues ellos SI se enorgullecen de ser alguien); entonces viene la regla número dos: ¡No pienses!, ¡vaya!. Cualquier ave se molestaría si se le dice eso, al igual que al ser humano, pero, PERO, está tiene una excepción y un "aliciente", que sería: "No pienses, obedece y vive"; cómo seres "concientes" (¡que bonitas comillas!), seriamos totalmente capaces y libres de decir, de hablar; y es aquí cuando llega la regla número tres: ¡No hables!, y por no hables, es: "habla, pero no te quejes de la comida y trágatela".

Pues el ave no es tonta, ni lo será, y al verse limitada, ¿qué hace?, vuela; escapa de su prisión y vuela libre, grazna y come. El humano, por otra parte, habla, pero no se queja, lo que hace es comer y comer, y ahora que tiene la "libertad" de hablar lo que hace es pedir una rueda, un palito, algo que lo entretenga mientras está encerrado, y de pronto, se ve capaz de volar, pero su palito es taaaaaan divertido, que prefiere seguir jugando con él; lo lanza y lo pica, lo mastica y lo pisa. Si se le preguntara en ese momento, si es feliz, respondería que sí. Comienzo del "individuo" actual.

Al pasar de la historia, el ser humano ha ido "perfeccionando" este modo de vida, obviamente, ya no es un palo; es un auto, un trabajo, una casa, una familia, dinero, tecnología, accesibilidad, consumismo, rutina. Todo mientras más fácil, mejor.

La alienación es inevitable, si se escoge ser parte de ella, el vivir en sociedad no significa: "hacer lo mismo que los demás"; no se escoge el nacer dentro de ese círculo, pero si se escoge si nos salimos de la jaula o no.

1 comentario:

  1. -Pongo la cavilación a manera de reacción-.

    Pero que bonitas alegorías encuentro en su tremendo texto (conejos sarcásticos también). Sus alienadas aves evocan inevitablemente El mito de la caverna de Platón.

    Son pequeños seres dotados de capacidades que renuncian a potencializar. (Aunque la duda es más fuerte y me persigue: ¿Realmente tienen aquella capacidad sólo por ser rociados de cierta "consciencia"?)

    Pero prefieren, absurdamente pedir el alimento masticado, las ideologías propias apagadas, la razón perdida y lo absurdo en lo alto.

    Seres sin consciencia ni concientes del mundo que les rodea, no hacen más que seguir dándose de topes en la misma jaula aún con el umbral abierto invitándoles al vasto vuelo.

    Yo renuncio a ellos, mejor me voy con Pat. Me alegra saber que puedo volar con usted también.

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