
Apreciando el paisaje ya continuo y constante, escuchante de melodía vocal igual de continua, pero siempre agradable, postrado en ese lugar que algún día contará historias de pasión y cinísmo, hundiendo mis ojos en el ser melodioso recostado en mi regazo, y sin poder nunca detenerme, sucumbo una vez más en sus labios de curvas finas y donde el tiempo se vuelve más que efímero, cuando soy más que feliz...
Pero..., tal vez, mmm, más bien, estoy seguro que faltara algo siempre, que no que no se quiera entregar más allá de roces y caricias, sino que se es demasiado consciente de cómo y con quién se esta presente, y no puedo hacer más allá de lo que en el momento debo entregar.
Y mi felicidad vuelve de nuevo a caer en un sólo momento, y no porque yo lo quiera, sino más bien es para darle felicidad al ser que lo merece y lo desea.
Lentitud, miedo, nerviosismo, pasión, deseos, ganas, frustración, gozo, lujuría, tiempo..., y más, se acumula en la mente en un instante en que no se debe de pensar absolutamente en nada..., pero me es inevitable, así lo soy, patético tal vez.
Pasará, claro que habrá..., pero creo que me tardo de más..., otra vez.